Romero. -rosmarinus officinalis-

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En el libro cuarto de la Metamorfosis de Ovidio se cuenta la historia de la princesa Leucothoé, hija del rey Orchano de Babilonia, de la cual Apolo se enamoró, quien según cuenta Ovidio, entró en la habitación de la joven con engaños y la sedujo. El rey sumamente irritado, castigó la debilidad de su hija con la muerte, enterrándola viva. Sin embargo, los rayos del sol irradiados sobre su tumba por Apolo (Dios del sol), la transformaron en un perfumado arbusto (El Romero) que dirigiría empecinadamente sus ramas hacia el sol. Es de este mito donde nació la costumbre romana de cultivar plantas de romero sobre las tumbas, como símbolo de inmortalidad.

La esencia de Romero es quizás la más representativa de las pertenecientes a la familia de las labiadas, que comprende numerosas plantas muy ricas en aceites etéricos. De hecho todas las labiadas ofrecen un refuerzo sobre el ego del individuo, haciéndolo mas resistente a las vicisitudes de la vida. El romero aumenta nuestra fuerza espiritual, ayudándonos en momentos de gran tensión o cuando el desánimo nos inunda.

El metabolismo hepático también reacciona positivamente al Romero siendo regulador y desintoxicante. Según Franceso Padrini en su Guía de los AAEE, estimula el drenaje biliar, fluidificando la bilis. No debiendo nunca utilizarse cuando exista exceso de ella en el organismo como en la hepatitis. Tampoco se utiliza en mujeres embarazadas o sujetos epilépticos.

El romero ha sido utilizado como medicina durante siglos, Teofrasto y Dioscórides lo recomendaban como remedio poderoso para las enfermedades del estómago y del hígado. Hipócrates recomendaba cocinar las hortalizas junto con romero para combatir los problemas del estómago y el bazo. Galeno lo recetaba para tratar las infecciones del hígado y muy especialmente cuando cursaban con ictericia.

Tanto la planta como su aceite tienen un gran poder antiséptico, siendo además, estimulantes, colagogos y diuréticos. Para aliviar el cansancio, el doctor Henry Leclrec (quien creo la fitoterapia en los años treinta) recomendaba beber una infusión con sus hojas. Dietrich Gümbel  afirma el efecto estimulante sobre la producción de líquido sinovial, protegiendo y lubricando las articulaciones, recomendándolo en tratamientos de gota, reuma, artrosis, lumbalgias, neurastenia.

También es beneficioso en afecciones cutáneas,sarna, caspa, seborrea, furúnculos, acné.

Astrológicamente su planeta regente es el sol,  de cualidad yang (masculina), en ayurveda se corresponde al dosha Kapha.

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